07/01/08

Ruidos

El exceso de ruidos en Barcelona deja sorda a la gente, me llamó la atención ver tanta gente con audífonos, y otros que no se los ponen y no escuchan o escuchan con un solo oído. Yo no he escapado de estas molestias, el metro es escandaloso, desde el ruido que hacen las máquinas hasta los molestos pitidos al salir o al llegar el tren, Ferrocarriles catalanes no se queda atrás, el fin de semana en cada estación el pitido de salida aturdía, era demasiado fuerte.
Las zonas céntricas o de avenidas tienen un ruido que me atrevo a decir es superior al permitido. Las ambulancias también tienen la bocina a un sonido excesivamente fuerte, claro, debe ser porque ya saben que, entre el ruido circundante y la sordera de los conductores hay que hacerce oir.